Marrakech

Marrakech, entre tradición y modernidad, es la promesa de vivir unas experiencias inolvidables. La conocida como Ciudad Roja saciará sus ansias de desconexión paseando por la plaza Jemaa El-Fna y por los zocos de llamativos colores y aromas orientales. Los paseos en calesa, sus momentos de relax en soleadas terrazas, los artistas ambulantes y demás actividades diurnas y nocturnas serán el leitmotiv de su estancia en Marruecos.

Casablanca

Con sus calles principales bordeadas de palmeras, sus grandes edificios de negocios y el Atlántico que se abre al mundo, Casablanca es el pulmón económico de Marruecos, una metrópolis bulliciosa que nunca duerme. En sus barrios llenos de encanto se mezclan las infraestructuras modernas con la herencia arábigo-musulmana y el legado del periodo colonial…

Rabat

Rabat es una ciudad cultural cargada de historia. Un gran número de obras de arte decoran sus calles y sus plazas. Visite la Kasbah de los Oudayas, con su majestuosa e imponente silueta suavizada por los jardines que la circundan. Cerca de las murallas se alzan los muros de la Chellah, una necrópolis de la época de los merínidas.

Agadir

Agadir, una de las perlas de Marruecos, se encuentra situada al oeste del país y está bañada por el océano Atlántico. En cualquier época del año el sol la ilumina con sus rayos proporcionándole un clima agradable que los vientos alisios suavizan aún más.

Fez

Fez tiene un aura singular: es la ciudad imperial, depositaria de los trece siglos de la historia de Marruecos. Meknes, por su parte, cuenta con un prestigioso pasado y alberga sorpresas inesperadas. Cruza las murallas de la famosa medina de Fez, seleccionada por la UNESCO por su valor universal excepcional.

Merzouga

Midelt, Errachidía y Merzouga te abrirán las puertas al este de Marruecos. Las dos primeras ciudades revelan una región montañosa, con los relieves del Atlas Medio dibujando auténticos cuadros de la naturaleza. Este marco incomportable te enamorará, te embriagará.

Ouarzazate

Ouarzazate, Zagora y Tinghir, un destino auténtico rebosante de mil y una maravillas que le dejarán sin aliento, les desvela a los visitantes una diversidad de paisajes increíbles, entre desierto y exuberantes valles.

Tánger

Al norte de Marruecos, los viajeros podrán visitar las ciudades de Tánger y Tetuán. En estas costas en las que confluyen las aguas mediterráneas y atlánticas, descubrirá unas ciudades auténticas que son el crisol de numerosas influencias.

Saïdia

Saidia es el Marruecos del Mediterráneo protegido, con aguas azules y cálidas, ideal para pasar unas vacaciones familiares o entre amigos. Si prefiere el turismo urbano, visite Oujda, su patrimonio arquitectural y su medina intacta no le dejarán indiferente.